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Monday, November 30, 2009

LOS ROSTROS DE LA MIGRACION


LOS ROSTROS DE LA MIGRACION-ELS ROSTRES DE LA MIGRACIO

A través de una muestra documental, esta exposición presenta una historia inédita: la de las relaciones entre Cataluña y el Ecuador, en donde los destinos de catalanes y ecuatorianos, bajo una perspectiva histórica (1880-1940), se vislumbran en pequeñas historias, casi “íntimas”. La migración de los últimos años, vendrá interpretada por medio de un art-performance y un video, realizado por las artistas ecuatorianas Amelia Poveda y María Rosa Jijón. Por último, el contenido conceptual y documental se resume en un catálogo que será entregado el día de la inauguración y en el que han participado los historiadores Matteo Manfredi, María Elena Porras, Malena Bedoya y Natalia Esvertit.

Para este evento, han participado instituciones ecuatorianas y catalanas que han apoyado esta iniciativa desde su inicio, como ha sido el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Programa del Bicentenario de la Independencia, la Vicepresidencia de la Generalitat, la Secretarí per a la migració, la Dirección de Patrimonio Cultural de la Generalitat, la Secretaría Nacional del Migrante del Ecuador, entre otras; para las cuales este Consulado ha ofrecido su reconocimiento.

Los Rostros de la migración, ecuatorianos en Cataluña y catalanes en el Ecuador es el resultado de un proyecto emprendido por el Consulado General del Ecuador en Barcelona para la recuperación de sus archivos, y la divulgación de una historia hasta hoy no explorada: las relaciones entre Cataluña y el Ecuador en donde los procesos migratorios son el eje principal.

Esta exposición ha tomado como punto de partida el vínculo entre la memoria e identidad, frente a la compleja realidad contemporánea y el tránsito masivo de seres humanos más allá de sus fronteras nacionales. Bajo una perspectiva histórica, se ha diseñado una lectura conceptual sincrónica con cuatro ejes de reflexión que permiten al visitante apropiarse de contenidos que aluden a una problemática en particular, ya sea económica-social, migratoria, cultural y de política de intervención para la recuperación del pasado. A partir de esta concepción, se presentan los siguientes ámbitos:

Barcelona y Guayaquil, puertos y destinos, en donde se vincula la dinámica del comercio mundial postindustrial y consolidación del capitalismo como sistema, a finales del siglo XIX y principios del XX, con dos lugares de encuentro y movilidad social: Barcelona y Guayaquil. Se destaca la presencia ecuatoriana en la Exposición Universal de Barcelona de 1888, a través de la inclusión de productos ecuatorianos, muchos de ellos gestionados por catalanes residentes en el puerto más importante del Ecuador en esa época, quienes a su vez, gracias al amparo del segundo “boom cacaotero” ecuatoriano, lograron emprender pujantes negocios y comercios en esta urbe porteña.

La huella del migrante, que parte de una reflexión sobre el entrelazamiento de los conceptos de memoria e identidad, cuya herramienta más visible dentro del acervo documental del archivo consular es el Libro I Registro de Ecuatorianos 1903-1953, pieza fundamental que visibiliza el itinerario de ecuatorianos y catalanes a lo largo de la historia. Mediante una propuesta museológica –a manera de instalación- se aspira a que el visitante pueda reactivar el pasado a través de los documentos, fotografías y distintos registros identitarios allí expuestos.

Intercambios culturales en el tiempo, cuyo propósito fundamental es el de presentar, en un momento histórico en particular –primera mitad del siglo XX– las distintas contribuciones que determinados personajes ligados al ámbito de las artes y la educación realizaron tanto en el Ecuador como en Catalunya.

El archivo, fuente de memoria, es un espacio que promueve la puesta en valor del archivo consular como una herramienta para la recuperación de un pasado en común y la importancia de la memoria en la construcción democrática contemporánea. Este espacio mostrará el proceso que demanda una intervención técnica y profesional, así como las posibilidades de investigación ulterior de este acervo documental.

Como colofón de la muestra se visibilizará el contraste existente entre la migración catalana al Ecuador a inicios del siglo XX, con aquella producida por los ecuatorianos que llegan a Catalunya a fines del siglo XX e inicios del nuevo milenio (1999-2001), particularmente, procedente de Guayaquil y la región costera del país. Esta nueva coyuntura se presentará a través de dos propuestas de arte contemporáneo, un art-performance producto de talleres de expresión corporal con niños migrantes y una serie videoart que recogerá los resultados de esta experiencia y testimonio vivencial, realizadas por artistas ecuatorianas residentes en Europa. COORDINACION GENERAL - MARIA ELENA PORRAS CURADORA - MALENA BEDOYA

Wednesday, October 7, 2009

Monday, September 21, 2009

X BIENAL INTERNACIONAL DE CUENCA - 22 OCTUBRE


PARTICIPACION EN LA X BIENAL INTERNACIONAL DE CUENCA, ECUADOR

MEMORABILIA

QUE QUIERES?

Tuesday, June 2, 2009

Ronny_ Publicado En el Diario El Telégrafo_Ecuador

Ronny
Mauro Cerbino

mcerbino@telegrafo.com.ec

Es un muchacho como muchos. Está vestido con una camiseta estampada, gorra y pantalón corto. Con un grupo de Latin Kings pasamos a recogerle por el centro de Guayaquil en donde trabaja. Nos conduce hacia su casa. Vive en uno de los Guasmos, en el sur, muy cerca del “callejón de la muerte”. Nos comenta que ya no hace caso a estas historias del barrio, que a él no le pasa nada, está en lo suyo, le respetan. Con todo, nos recomienda guardar el auto en el estacionamiento de su casa. Por el barrio no se observan autos estacionados en la calle. Llueve a cántaros, todo, a nuestro alrededor está inundado.
“Escuchamos una pieza que se llama “Grito de guerra”, a todo volumen, como tiene que ser”

Cuando cierra la puerta atrás nuestro, nos metemos a un cuartucho y de ahí a otro. Es un estudio de grabación. Ronny nos pide que aguardemos unos minutos porque se tiene que cambiar de ropa. Vuelve con un pantalón de pana, una camisa con chaleco y una chompa de cuero. En el estudio, no obstante el aire acondicionado, el calor es muy fuerte. Sin embargo, ningún grado de temperatura condiciona a Ronny en la selección de su vestimenta. El estudio está completamente revestido con espumaflex, y se divide en dos partes por medio de un vidrio. De un lado está el micrófono, por el otro los aparatos de grabación, de tecnología de punta y de las mejores marcas. Ronny hecha a andar unas pistas sobre las que había trabajado, de las que envió a la Yoni. Los artistas, panas de allá, se han quedado asombrados por el trabajo laborioso y meticuloso que Ronny ha realizado. Ahí en los Estados Unidos, estas cosas ya no se pueden hacer, son muy costosas. Escuchamos una pieza que se llama “Grito de guerra” a todo volumen, como tiene que ser. Grito de guerra es un llamado a la paz en las calles, a hacer un alto a la indiferencia de la sociedad, es un grito por llamar la atención de aquellos que creen que los jóvenes que crecen en la calle escogieron la violencia.

La música es la vida de Ronny, lo que hay afuera, afuera se queda. Él, que no pertenece a ninguna organización juvenil de la calle, acolita a muchos muchachos que quieren hacer música. Es su manera de participar. Es lo mejor que les puede ofrecer y se ha hecho un nombre y una vida alrededor de la música. Esa tarde supimos que en el barrio más difícil de Guayaquil la música pudo hacer que doce personas muy diversas encontremos algo que compartir.

Los jóvenes quieren hacer música. Por qué parece tan difícil entender que es algo tan importante como la educación formal, porque tiene sentido para ellos y porque desactiva otras prácticas como la violencia. El ejemplo de Ronny debería inspirarnos a pensar no en el éxito personal (como muchas veces intentan hacer los periodistas que hacen historias de vida que confunden la moral y la farándula con las necesidades de reconstrucción del lazo social y generacional) o en que hay jóvenes buenos y otros malos (como han hacen muchos policías y maestros), sino en las posibilidades abiertas para los jóvenes por la música. Trabajemos juntos para que puedan implementarse estudios de grabación y otras bellas “parafernalias” en los barrios, gestionados por los jóvenes, como Ronny.

Tuesday, May 19, 2009

LUCANIA EN EL CORAZON - BIRDS OF PASSAGE











birds of passage

curada por Federica La Paglia

En el ámbito de Arteknè, primera feria de arte contemporáneo en Matera (Italia) se presenta, como evento paralelo la muestra birds of passage curada por Federica La Paglia.

El proyecto, que surge del estudio del territorio lucano considerado en sus urgencias socio-políticas, intenta afrontar el tema de la migración, partiendo del análisis de una realidad que ve a Basilicata como la primera región italiana por flujo de emigrantes a la cual, al mismo tiempo, se suma una fuerte inmigración.

Esta mezcla y parangón entre migrantes es el punto de partida de birds of passage, nombre que le fuera dado en Estados Unidos en los años ’20 a los inmigrantes de Europa del sur.

En la muestra la migración es considerada bajo el perfil del sentimiento del migrante, de sus emociones y recuerdos, intentando de esta forma crear un diálogo entre distintos Sur – específicamente el Sur de Italia y Sudamérica – históricamente mancomunados por un mismo destino de alejamientos y retornos.

Los artistas invitados son Felipe Aguila (Chile), Marco Baroncelli - Enzo Orlandi (Italia), Donna Conlon (Panamá), Inés Fontenla (Argentina), María Rosa Jijón (Ecuador), Mario Opazo (Colombia), Manuela Viera-Gallo (Chile).

Las obras elegidas ponen al hombre en una posición central – no al fenómeno – tocando cuerdas emotivas y no sólo intelectuales, tanto en el caso de trabajos con carácter político como en aquellos abiertamente poéticos.

La voluntad de realizar una muestra que tenga una conexión con el territorio, incidió también en la elección del espacio expositivo: birds of passage está instalada en Le Monacelle, ex convento del siglo XIV y casa del pelegrino, en los años ’90 transformada en hostel, lugar de rostros e historias en tránsito.

Las obras, emplazadas en los distintos espacios del convento/hotel, invitarán al visitante a una penetración evocativa de desplazamientos más profundos.

birds of passage curada por Federica La Paglia

artistas: Felipe Aguila (Chile), Marco Baroncelli - Enzo Orlandi (Italia), Donna Conlon (Panamá), Inés Fontenla (Argentina), María Rosa Jijón (Ecuador), Mario Opazo (Colombia), Manuela Viera-Gallo (Chile).

Location: Le Monacelle, Matera (Italia)


Tuesday, May 5, 2009

LUCANIA EN EL CORAZON _ VIDEO e PROMO



La Basilicata es una región vieja y con la maleta en la mano. Los lucanos están asistiendo a un fenómeno que los lleva atrás con las manillas de la historia a por lo menos 30 o 40 años: la emigración ha vuelto a los niveles de 1960 – 70. En media cada año parte 2000 ciudadanos, una fuga que sumada a los bajísimos niveles de natalidad, conlleva el despoblamiento de la región. Los datos no se equivocan: a finales del 2006 la población de Basilicata era de 594.476 personas, 165 menos que en el 2005.


Monday, April 13, 2009

PLEASE READ CAREFULLY


When My Academic Colleague Went To Prison on a B Misdemeanor



When my university colleague Luis Barrios went to federal prison five weeks ago after being convicted for “trespassing” (a B misdemeanor usually met with a fine, community service or short term imprisonment not in a penitentiary) during a protest at the infamous School of the Americas at Fort Benning, Georgia I said to him, “at least you’ll be in Manhattan, at least you’ll be near your family and friends.” “Yes,” he said, “but you never know what will happen. You can go in there for a month and come out in a year.” I smiled uneasily, fully aware of such cases but thinking, “He’s a well known Episcopalian priest, a full professor and academic chair at the largest school of criminal justice in the country (John Jay College of Criminal Justice). He’ll be held for 60 days at the Metropolitan Correctional Center in the heart of downtown Manhattan, two blocks from city hall. How risky can it be?” A lot can happen in five weeks.

Today, April 12th, his wife Minerva will get to see her husband for the first time since Monday March 9th when Luis entered the facility at 150 Park Row, escorted by a smiling member of the prison administration while sixty of his friends, family and supporters shouted their support for his courageous stand on behalf of international human rights. We saluted his efforts to expose the workings of an establishment founded by the U.S. Department of Defense more than a half-century ago that has turned out so many murderous members of the Central and South American military and police to fight subversion in the name of democracy. Little did we know that the torturous activities Luis was protesting would befall him in that highly organized, rationally managed facility just twenty minutes from his office in the city’s Mid-Town.

On Friday March 20th, after Luis had been held for eleven days without receiving a letter or a phone call from him I began to worry. As a long time student of inmates and prisons I was used to hearing from the incarcerated within a few days of their internment. During the course of the day my colleagues and I began to piece together a disturbing pattern of abuse by the authorities that has become the norm rather than the exception in many of our “correctional facilities.”

We learned in a series of letters just received from his wife that from his first day Luis was placed in the Special Housing Unit (SHU) in the maximum security section normally reserved for the most dangerous and unruly of inmates and kept there for the following ten days. Held in solitary in a cell measuring ten foot by six foot for twenty three hours a day with a small plexi glass window, he had been caged like an animal. At times Luis was given a cell mate with whom to share his dungeon-like experience, a place where you eat the inedible, sleep, sit, stand and emit your human waste while covering yourself with a sheet to attain a modicum of privacy. We learned that one of his cell mates had already been incarcerated for five years and had become, according to Luis (a trained psychologist), a “walking time bomb.” On the fourth day of his stay in the SHU Luis became very ill, vomiting and feverish he complained of pains in his back and stomach but for twelve hours was refused treatment. Finally, the resident doctor agreed to examine him and decided to send him to a local hospital emergency room where he was diagnosed with an infection in one kidney and stones in the other. On his way to and from the hospital he was strip searched, his cavities meticulously examined while his hands and feet were placed in manacles and chained to each other. Luis felt this was the ultimate humiliation, a form of dehumanization used repeatedly across the “system.”

Almost two weeks into his stay Luis received the first visit from his lawyer followed by a visit from his fellow priest at St. Mary’s church in Harlem. After almost three weeks Luis was allowed to make his first five-minute phone call to his wife. After almost four weeks Luis was visited in his cell in the general population wing by an assistant to the warden and told that he had a “bad attitude.” The emissary informed Luis that the warden had received a letter from the president of Luis’s college protesting the mistreatment of one of his faculty members. The emissary asked Luis to sign a letter denying that he had received such treatment. Luis replied that the accusations were true and could not oblige. A couple of days ago Luis received another visit from another emissary and Luis gave him the same answer.

On May 6th, providing Luis’s prison term is not extended due to his “bad attitude,” my colleague will emerge from this institution in the center of what many like to think is the world’s most cosmopolitan and civilized of cultural capitals. In one of Luis’s most recent prison letters he writes, “Under these circumstances with my dear brother inmates I remain highly motivated. My spirit is still looking for peace with justice. Sometimes I think this system has but one goal: to dehumanize and break you. Believe me, this is not going to happen. I’m a person of faith, vision, and action. I came in here with my dignity and although I’ll be going out differently my commitment to social justice remains intact.”

Remember, this is what can happen to you as a prisoner of conscience on a B misdemeanor. Imagine if you committed a felony or god forbid robbed a bank that you didn’t own?




David C. Brotherton

Professor and Chair

Department of Sociology

John Jay College of Criminal Justice

The City University of New York

(On January 26, 2009, in a federal courthouse in Georgia, Luis Barrios, along with four others, Kristin Holm; Sr. Diane Pinchot, OSU; Al Simmons; and Theresa Cusimano received sentences of 60 days in a federal penitentiary while a sixth, Louis Wolf, was sentenced to six months of house arrest. The six were found "guilty" of carrying their protest against the School of the Americas (it was renamed the Western Hemisphere Institute for Security Cooperation in 2001) onto the Fort Benning military base. They were among thousands who gathered on November 22 and 23, 2008 outside the gates of Fort Benning to demand the closure of the school)